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La PrEP previene el VIH en más del 99% y es gratuita por la Seguridad Social. Te contamos quién puede acceder, cómo conseguirla y qué implica el seguimiento.
La PrEP es un medicamento que, tomado correctamente, reduce el riesgo de contraer el VIH por vía sexual en más del 99%. En España forma parte de la cartera básica de la Seguridad Social desde 2019, así que se prescribe y se financia con fondos públicos. Conviene saber cómo se accede a ella, quién es candidato y qué implica el seguimiento, porque ese seguimiento es justo lo que la hace segura.
Qué es la PrEP y qué no cubre
PrEP son las siglas de profilaxis preexposición. En la práctica es una pastilla, normalmente la combinación de tenofovir y emtricitabina (la marca original es Truvada, aunque hoy se usan sobre todo genéricos), que mantiene en el organismo una concentración de fármaco suficiente para bloquear el VIH si llega a producirse una exposición.
Un matiz importante: la PrEP solo previene el VIH. No protege frente a otras infecciones de transmisión sexual como la sífilis, la gonorrea, la clamidia, el herpes o el VPH. Por eso el preservativo sigue teniendo sentido aunque tomes PrEP, y por eso las revisiones periódicas incluyen cribado de otras ITS y la frecuencia con la que conviene hacerse pruebas.
¿Quién puede acceder?
La indicación está pensada para personas VIH-negativas mayores de 18 años con un riesgo de exposición elevado. Los grupos principales son:
- Hombres que tienen sexo con hombres (HSH)
- Personas trans con prácticas de riesgo
- Personas que ejercen el trabajo sexual con uso no habitual del preservativo
No basta con pertenecer a uno de esos grupos. Para entrar en el programa público suele pedirse cumplir al menos dos criterios adicionales en el último año: más de diez parejas sexuales distintas, sexo anal sin protección, haber recibido profilaxis postexposición (PEP) en varias ocasiones o haber tenido al menos una ITS bacteriana. Los criterios se han ido ampliando, y hoy también pueden valorarse mujeres y hombres cis y personas que se inyectan drogas con prácticas de riesgo.
Cómo conseguirla paso a paso
El circuito es bastante directo, aunque varía algo según la comunidad autónoma.
- Acude a una unidad de ITS, a una consulta de VIH o a un centro autorizado de tu comunidad. Muchas asociaciones LGTBQ+ de tu ciudad te orientan sobre adónde ir si no sabes por dónde empezar.
- Te harán una valoración y unas analíticas previas: prueba de VIH, función renal, hepatitis y un cribado de ITS.
- Si encajas en los criterios, te prescriben la PrEP y te explican la pauta.
- A partir de ahí, controles cada tres meses. No es opcional: forma parte del programa.
Pauta diaria o a demanda
Hay dos formas de tomarla, y las dos funcionan bien cuando se cumplen al pie de la letra.
La pauta diaria consiste en un comprimido cada día. Es la opción más sencilla de recordar y la única recomendada para el sexo frontal o vaginal, porque el fármaco alcanza niveles protectores más lentos en el tejido vaginal que en el rectal.
La pauta a demanda, también llamada 2-1-1, está pensada para quien tiene relaciones menos frecuentes y puede planificarlas: 2 comprimidos entre 2 y 24 horas antes de la relación, 1 comprimido 24 horas después de esa primera toma y 1 comprimido 24 horas más tarde. Solo se ha demostrado eficaz para el sexo anal entre HSH, y exige una adherencia muy exacta. Cuál elegir depende de tu ritmo y de si tus encuentros suelen ser previsibles o no.
El seguimiento cada tres meses
Las revisiones trimestrales no son burocracia. Sirven para repetir la prueba de VIH (clave, porque tomar PrEP con una infección no detectada puede generar resistencias), vigilar la función renal y volver a cribar otras ITS, que muchas veces son asintomáticas. En casos poco frecuentes la PrEP afecta al riñón o a la densidad ósea, y ese control es lo que permite detectarlo a tiempo.
Si tus prácticas combinan PrEP con consumo de sustancias en contexto sexual, conviene hablarlo con el equipo médico sin filtros; hay información y recursos específicos sobre chemsex que pueden ayudarte a reducir riesgos.
Coste y centros de referencia
A través de la Seguridad Social la PrEP es gratuita, y las analíticas de seguimiento también están cubiertas. Cada comunidad autónoma tiene su propia red de centros autorizados para prescribir, dispensar y hacer el seguimiento. En Cataluña, por ejemplo, BCN PrEP-Point es uno de los puntos de referencia. Para localizar el más cercano, consulta la web de tu servicio regional de salud, la página del Ministerio de Sanidad o entidades comunitarias como CESIDA. Si viajas con frecuencia, planificar las tomas forma parte del turismo gay responsable y evita interrumpir la pauta fuera de casa.