Los locales LGTBI de España se concentran en unas pocas ciudades grandes y destinos de playa. En Madrid, el centro es Chueca, el barrio que rodea la plaza de Pedro Zerolo, con bares, cafeterías y tiendas muy próximos entre sí. Una dirección fija allí es el LL Bar, en la calle de Pelayo 11, que ofrece espectáculos de drag y striptease cada noche. Axel Hotels, una cadena dirigida expresamente al público LGTBI, tiene un hotel en la calle de Atocha 49, en el Barrio de las Letras.
En Barcelona, la zona clave es el Eixample. Hay tantos bares y discotecas que la gente lo llama Gaixample. En el Museum, en el carrer de Sepúlveda 178, se proyectan videoclips de pop entre estatuas de escayola, y el local suele llenarse pasada la medianoche. Axel también tiene aquí un hotel, en un edificio modernista.
Al suroeste de Barcelona está Sitges. Sus bares se reparten por las calles del casco antiguo, y en la plaça de la Indústria 2 sigue abierto desde hace más de treinta años el Parrots Pub, con una gran terraza a la calle.
En Gran Canaria casi todo pasa en el Yumbo Centrum de Playa del Inglés. De día es un centro comercial; de noche, sus plantas son de los bares y discotecas. Mantrix, en la cuarta planta, es para muchos la última parada de la noche.
Otros destinos son Torremolinos, en la Costa del Sol, Ibiza y Valencia, donde el barrio de Russafa es la zona de ocio del colectivo. Las parejas del mismo sexo tienen plena igualdad legal en todo el país, aunque fuera de estos lugares los locales propiamente LGTBI escasean.