NO BAR, situado en la planta baja del The Standard, East Village en 25 Cooper Square, Nueva York, es un punto vibrante para amantes de los cócteles y las fiestas. Ocupando el espacio del antiguo Narcbar, ofrece una atmósfera electrizante con noches de drag, cócteles premium y un ambiente festivo en pleno corazón del barrio.
El menú destaca por bebidas creativas preparadas por barman atentos que personalizan la experiencia con shots especiales para celebraciones. Los visitantes elogian el servicio cercano, desde charlas individuales hasta gerentes que elevan los momentos con fotos y detalles únicos. Mezclando el encanto de un bistró con la energía de un bar del centro, se convierte en un núcleo social ideal para cumpleaños o salidas espontáneas.
En el dinámico entorno artístico de Cooper Square, NO BAR brilla por su vibra animada y acogedora para la comunidad queer, perfecto para noches inolvidables repletas de diversión, estilo y excelentes tragos.
Hoteles cerca de NO BAR
La estrella marca NO BAR. Toca el mapa para ver precios y disponibilidad.
Locales cercanos
Manhattan
The Russian & Turkish Baths
Club Cumming
Judson Memorial Church
Nowhere Bar
The Phoenix
Martes: 12:00 - 23:00
Miércoles: 12:00 - 23:00
Jueves: 12:00 - 23:00
Viernes: 12:00 - 02:00
Sábado: 12:00 - 02:00
Domingo: 12:00 - 23:00
De la revista
Viajar solo siendo queer: cómo hacerlo con seguridad y confianza
Viajar solo siendo queer significa cargar con tu propia seguridad — y también no tener que dar explicaciones a nadie. Con investigación, el alojamiento adecuado y algunas rutinas, la incertidumbre se convierte en confianza.
Archivos queer: cómo la comunidad conserva su propia historia
La mayor parte de la historia queer no está en los archivos del Estado, sino en cajas debajo de la cama. Del Lesbian Herstory Archives de 1974 al Spinnboden y el Schwules Museum de Berlín: quién conserva la memoria de la comunidad y cómo puedes participar.
Vacuna contra el VPH: por qué también los hombres y las personas queer deberían vacunarse
La vacuna contra el VPH se percibe como un tema femenino, pero también protege a los hombres contra el cáncer de garganta, ano y pene. Por qué importa especialmente para los hombres gais y bisexuales, quién la paga y cuándo sigue teniendo sentido.