África presenta desafíos significativos para la comunidad LGBTQ+. La homosexualidad sigue siendo ilegal en muchos países, y algunos tienen penas severas. Sudáfrica es una excepción notable: fue el primer país africano en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en 2006.
A pesar de la difícil situación, hay activistas valientes y movimientos del Orgullo en crecimiento en ciudades como Johannesburgo, Ciudad del Cabo y Nairobi. El Orgullo de Johannesburgo es el más grande del continente. Países como Botsuana y Angola han abolido recientemente las leyes contra la homosexualidad, dando esperanza de más avances.