El corazón de la escena queer de Bath es sin duda Mandalyns Bar, el local LGBTQ+ más longevo de la ciudad desde hace años. Abierto hasta las 3 de la madrugada la mayoría de las noches, una vez al mes se transforma para su popular noche de cabaret drag, con reinas premiadas de todo el Reino Unido, una cita fija en la agenda de muchos habituales.
A su alrededor se agrupan varios locales queer-friendly: The Common Room es un café-bar relajado para las primeras copas de la tarde, The Garrick's Head ofrece ambiente de pub tradicional con un público mixto y acogedor y una buena selección de ales, y The Bell Inn apuesta por la música en vivo en un ambiente inclusivo. Moles, un pequeño sótano musical subterráneo, se considera una joya escondida, con un ambiente íntimo y animado, programación en vivo cambiante y una clientela fiel de estudiantes y vecinos.
Bath no tiene sauna gay propia; a diferencia de ciudades más grandes como Bristol, Manchester o Londres, esta parte de la infraestructura simplemente no existe aquí. Quien busque una debe viajar a una ciudad vecina: Bristol está a apenas un cuarto de hora en tren y ofrece una oferta bastante más amplia.
En conjunto, Bath no destaca por una vida nocturna gay intensa, sino por una escena modesta pero fiable, construida alrededor de un puñado de direcciones veteranas cerca de Mandalyns, dirigida sobre todo a un público habitual y fiel.